domingo, 25 de mayo de 2014

POETICAMENTE HABLANDO...

Recién llegados de Biescas
rodeados de montañas,
volvemos de nuevo al sitio,
sitio de zonas muy planas.


Rara vez se puede ver
la zona en el mismo estado
pues el agua sube y baja
moldeando el escenario.


Cada uno está a lo suyo
yo andando, otros pescando
cualquiera que sea el oficio
lo hacemos con mucho agrado.


Hablo por mi y por mis gustos,
raros en la sociedad,
pues todos defienden modas
sin saber ni de que van.


Opina de medio ambiente
y de cuidado animal
¿Ha visto algo en tu vida
o lo ve desde el sofá?.


Y por fin encuentras a alguien
que te acompaña al andar
que ya sabe lo que quiere
y no habla por hablar.


Mantengamos estos sitios
de belleza singular,
muchas gracias por mostrarlos
pues yo sí los se apreciar.


Gracias.
Teresa

jueves, 8 de mayo de 2014

Un par de horas en el lago (II)

Hoy ha sido un día complicado. En Pirineos hemos alcanzado los 25 ºC y el deshielo ha vuelto con severidad. Tras recorrer varios ríos, todos resultan estar impracticables. El agua fluye desde todos los barrancos, con un color entre azul y gris, y eso no es un buen presagio. Por lo que al final opté por echar un par de horas en un lago. Puede parecer poco, pero si pillas la hora buena, puede ser suficiente (http://apeloypluma.blogspot.com.es/2012/11/un-par-de-horas-en-el-lago.html)


Y bueno, hoy no estaban locas por comer, pero algo se movieron. Pescando con un tándem de seca y ninfa, he conseguido clavar cinco truchillas. Unas a la ninfa y un par de ataques a la seca.


Ésta, que fue la primera, tenía "heridas de guerra" de un mal desanzuelado anterior. Al menos sobrevivió.


Por un momento parecía que iba a haber eclosión, pero resultó ser una ilusión. Al rato de estar pescando, el viento roló y se volvió incómodo, trayendo nubes de tormenta. Los insectos desaparecieron y las truchas se alejaron de la superficie.


Como mi intención al salir de casa era pescar en algún pequeño río, llevaba la caña de línea #3, y el viento, aunque no era un huracán, era suficiente para complicarme mucho los lances.


Así que he decidido que, tras un par de horas de pesca y salvado el bolo, no estaría mal acabar la tarde montando un poco en casa. Antes de que las nubes se ponga a rugir, que ya sabemos como se las gastan las tormentas de por aquí.

jueves, 1 de mayo de 2014

Vamos mejorando


Después de los deshielos más fuertes, parece que la cosa se va calmando. Los ríos aún bajan altos, pero eligiendo los días más fríos, se van dejando pescar. Incluso, vamos viendo algunas eclosiones diarias.


Solo he podido hacer una jornada compartida con amigos, y me jode mucho porque pescar solo no me disgusta, pero cuando vienen los navarricos, es algo especial.


Desde luego no hago almuerzos yo solo, si no tengo compañía, no voy a almorzar. Es un acto social, donde se cuentan mil batallas, se muestran moscas y se intercambia mucha información útil. Cuanto más vino se bebe, más información se consigue.Me encantan estos almuerzos con Paco, Damián y Oscar.


Lástima que estos navarros no tuvieran mucha suerte. Últimamente no han cogido al río ni a las truchas en sus mejores momentos. Y me jode, porque solo es que traigas a tus amigos a uno de tus rincones, para que ese día las truchas te dejen en mal lugar.


Pero bueno, se disfruta de la compañía y del río. Babeas cada vez que ves una caña de bambú de Paco o le cholas unas moscas con la excusa de probarlas en otros ríos.


Por el contrario, en a mi no se me ha dado muy mal. Mis jornadas están siendo variadas y muy cortas. Bajo a la hora buena, si se dan me quedo, sino pues me voy para casa.


Me esperaba las truchas algo más flacas, pero la verdad es que están bien gordotas este año.


Me estoy moviendo por varios escenarios y ríos. Diversificando mercado, como dice Teresa. La verdad es que hay muchos tramos donde moverse, mucho más allá de los típicos donde va todo el mundo. El pescar en diario también hace que tan solo un día haya tenido pescadores por delante.


Esta temporada está siendo la de la pesca en tándem seca-ninfa. No es una técnica que haya utilizado mucho. Siempre he sido de los de pescar a ninfa si la cosa está floja en superficie, pero también de los que en cuanto veo una mosca bajando o una cebada, me pongo a seca inmediatamente.


Y la verdad es que me está funcionando muy bien. En ríos más calmados pongo una efémera en CDC y un pequeño perdigón. En los ríos más fuertes o en los pozos profundos, un trico de becada y PLA con una ninfa mayor. A la seca de momento no están subiendo mucho, pero las ninfas me están dando buenas jornadas.


Lo que si he notado es que el tamaño medio este año lo veo superior a otros. Es una impresión muy subjetiva, ya lo se, pero donde otros años salían truchas más pequeñas, éste lo hacen peces bastante majos, teniendo en cuenta los ríos que son...


Esperemos que a partir de ahora las eclosiones empiecen a ser mayores y las truchas se activen en superficie.


Yo seguiré con mi táctica de moverme mucho y repetir poco. Alejado de las zonas más concurridas, aunque eso me suponga "perder" algunas jornadas explorando y, a veces, también algún fracaso.


viernes, 11 de abril de 2014

Y el deshielo llegó...

Durante los primeros días de temporada, aún con nevadas y frío, no tuvimos deshielo. Ahora, con la llegada del buen tiempo, los ríos bajan tremendos, muchos días impescables.

Con deshielo, lo normal es que el caudal más bajo lo tengamos a mediodía, por lo que aprovecharemos ese rato para pescar. Luego por la tarde el caudal subirá, algo a tener en cuenta si nos metemos en zonas complicadas o de difícil salida.


Las capturas no son muy numerosas, el agua está entre 4 y 7 ºC, por lo que las truchas se mantendrán muy inactivas. Así como hace unos días veíamos olivas y pardones, con deshielo las eclosiones son muy escasas o nulas.


A pesar de todo, a ninfa y tándem, vamos consiguiendo algunas truchillas, incluso alguna atrevida sube a la seca, pero serán las menos. Estos días de "aguas azules"no hay que desesperar, a ver si en un par de semanas los ríos bajan un poco mejor.

lunes, 24 de marzo de 2014

Comenzando

Hace unos días que hemos estrenado la temporada truchera 2014. Y desde luego las primeras semanas de la temporada no son nada fáciles en el Pirineo oscense.


Si bien es cierto que he podido pescar algún día en manga corta y con una temperatura de casi 20 ºC, también lo es que los días de sol resultaron muy malos, pues hubo deshielo y las truchas se mostraron inactivas.


La pesca a ninfa suele ser lo más lógico para estas fechas, pero a mi cada día me aburre más, y eso que he comprado recientemente una caña de 10 píes línea #3 enfocada principalmente a este estilo de pesca. Por lo que he optado por pescar casi todo el tiempo a seca y de vez en cuando a ninfa, pero solo los chorros más apetitosos.



Las emergentes de Rhodani han sido las moscas que mejor han tomado las truchas. También he utilizado pardones, emergentes de éstos y algún tricóptero, pero a las truchas les ha costado comer a seca y tomaban mejor las de pequeño tamaño.



Como dije antes, los días de sol han sido los menos propicios para pescar. Los días que ha llovido, incluso nevado con fuerza, han sido los mejores. Son días donde el Goretex y el Polartec son imprescindibles. En estas fechas es cuando menos duele el dinero invertido en buenas prendas de abrigo.



Las jornadas no han deparado demasiadas capturas, entre 4 y 9 truchas por día. Tampoco han sido muy largas, entre hora y media y tres horas de pesca. He pescado las horas centrales y poco más. Cada día me siento más satisfecho con menos horas de pesca, pesco el rato bueno y para casa.


El tamaño tampoco ha sido exagerado, pero pescar estas truchillas en un río tan bonito, no tiene precio.