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miércoles, 19 de marzo de 2014

Curso de pesca a mosca de AEMS en La Cabrera - León

Un nuevo curso de pesca a mosca y conservación impartido por AEMS Ríos con Vida en La Cabrera (León), y van.... muchos.
Se desarrollará en un entorno magnífico como el de la comarca de La Cabrera, al sur de la provincia de León, con pequeños y  maravillosos ríos. Se desarrollará los días 10 y 11 de mayo en Valdavido.

El curso lo darán Alfonso Soria, que ya participó en el curso de Alcañiz y Álvaro de la Puente, autor del precioso blog Donde el agua ríe.


Si podéis no os lo perdáis!!!!

jueves, 13 de febrero de 2014

Curso de pesca con mosca de AEMS en Alcañiz (Teruel)

Los próximos días 8 y 9 de marzo se va a celebrar un Curso de Pesca con Mosca y Conservación de la Trucha Común en la localidad turolense de Alcañíz y será impartido por AEMS Ríos con Vida.


jueves, 6 de febrero de 2014

Sorteos de Lotería "Ríos con Vida"

A partir del 6 de febrero se celebrará una serie de "Sorteos del Jueves" a lo largo de 2014 y 2015 dedicados a los Ríos con Vida.
Gracias a Loterías y Apuestas del Estado daremos a conocer al gran público los valores que representan los ríos y la labor que realizamos desde 1979.




¡¡Que la suerte te acompañe!!

http://www.riosconvida.es/


domingo, 26 de enero de 2014

Curso de AEMS de pesca a mosca en Biescas. Crónica.

Ya queda lejos el mes de octubre cuando comenzamos con el curso de iniciación a la pesca a mosca . Ahora a penas nos quedan un par de días de montaje.


En un principio hubo dudas de cuanta gente querría acudir, pues Biescas es un pueblo pequeño y tampoco hay gran afición a la pesca con mosca por la zona. La respuesta fue un tanto abrumadora: el curso comenzó con 21 alumnos, o al menos esos se apuntaron. Las dudas por ver cuanta gentes se interesaría se tornaron en ver si sería capaz de dar un curso a tanta gente, pues en principio solamente lo daba yo, aunque luego he recibido la ayuda de mi amigo gallego Carlos García.


La gente por norma general ha sido regular en cuanto a asistencia, si bien hubo algunas bajas, pero al final hemos logrado quedar un buen grupo de gente, muchos de ellos niños. También me ha hecho ilusión tener algún alumno de más edad, alguno experto en el lance ligero, y que han querido ampliar su visión de la pesca a pesar de su edad.


El curso se ha podido realizar de forma gratuita gracias a dos personas:

-Jesús Antoni Higueras, un madrileño que sin conocernos de nada se enteró del curso y dono una cantidad ingente de materiales.

-Joaquín Herrero Vecino ( Moscas Joaquín Herrero ) que también donó materiales y anzuelos por cientos.

Ambos donaron la mayoría de los materiales usados por los alumnos y así no tuvieron que desembolsar dinero. GRACIAS!!!!!

Cabe mencionar el detallazo de Jesús Rivero (Efémera Estudio - Zaragoza) por hacernos de forma gratuita tanto el diseño como impresión de los carteles que anunciaban el curso.

También hay que dar las gracias al Ayuntamiento de Biescas, en especial a su Alcalde D. Luís Estaún, que nos ha cedido un magnífico lugar para dar las clases, con enormes televisiones incluidas y por mostrar interés desde el primer momento que le comentamos la idea del curso.


Hemos intentado transmitir los conocimientos de insectos y montajes mediante vídeos, pdf y montando en directo. Siento los problemas que el multimedia nos ha dado, pero aprenderemos de estos fallos para el próximo.



Hemos intentado explicar los distintos insectos que habitan nuestros ríos, desde un punto de vista genérico, tampoco era plan de llenar la cabeza de los alumnos con cantidades ingentes de información.
También hemos hablado algo de la vida de los peces, la pesca sin muerte y la conservación de truchas autóctonas frente a las repobladas.


Donde más nos hemos centrado ha sido en el montaje de moscas pues la climatología tan dura por Pirineos no nos ha permitido de momento dar clases de lanzado ni a píe de río.



De moscas hemos enseñado a montar las típicas que utilizarán en los ríos de la zona, como la Red Tag, las Royal, tricópteros de pelo de ciervo, rhodanis, pardones, parachutes, ninfas, algún streamer, moscas de foam como escarabajos, hormigas o saltamontes, parachutes...


Y como siempre, como en todos los cursos, unos avanzan más y otros menos. Muchos son niños y aún les quedarán unos cuantos años por delante antes de convertirse en auténticos fenómenos de la pesca y el montaje, aunque nuestro benjamín ya es todo un crack.


Los niños son los que más alegrías me han dado. Es cierto que cada vez que llego a casa del curso llego reventado, son dos horas intentando solucionar problemas y docenas de preguntas de los críos, pero la alegría que me han proporcionado es muy grande.
Alguno es hiperactivo, algún otro pasivo, tengo el que siempre me innova a su manera y el avispado que monta ya como si llevara años en ésto, pero creo que todos, con afición, podrán llegar a ser pescadores a mosca.


Si me  ha sorprendido, para mal, que no se apuntara ningún adolescente del pueblo, pues se que tienen afición a la pesca, pues los veo pescando durante la temporada. Ha sido una pena no llegar a ellos, veo como pescan y a muchos de ellos les habría venido bien el curso, no solo por tema de concienciación medioambiental, sino por técnica, pues muchos son autodidactas y el curso les habría servido para avanzar.


Todavía nos quedan un par de jornadas de teoría y montaje. Tocaré el tema del equipo y a ver si les enseñamos a hacer algunos nudos básicos.

En febrero, si el tiempo nos respeta, haremos una jornada o jornadas de iniciación al lance sobre hierva.

En marzo tengo previsto al menos una clase en el río donde reconocer insectos y enseñarles como se presenta una mosca o se pesca a ninfa. Luego si se aficionan nos iremos viendo pescando y resolviendo dudas, que tendrán y muchas!


Por último quiero pedir disculpas si no he estado a la altura que alguno se esperaba, pero es mi primer curso a un grupo de gente. He enseñado a montar y pescar a muchos otros, pero siempre de forma individual. También daros las gracias por asistir y por vuestra paciencia conmigo.

La semilla está plantada, a ver si ahora germina y se crea un buen grupito de pescadores a mosca por la zona.

Un saludo

sábado, 18 de enero de 2014

ANIMALES DE LOS QUE DEBERÍAMOS APRENDER (Mis amigos de granja).



¿Qué se podría decir de la sociedad actual?

1. Las ideas innovadoras realmente buenas no suelen premiarse, a no ser que una parte del beneficio lo obtengan los demás. Cierto, es lógico y normal, tampoco vamos a ser tontos, pero si alguien cree que merece la pena debería intentarlo, quizás obtenga algo en vez de quedarse llorando en su casa.



2. Pasotismo. Respecto a ello debería actuar la selección natural, pero no la dejamos. El problema de esta sociedad no son los listos, algunos pueden permitirse la vagancia. Viene por los tontos y pasotas, que por regla general deben ser mantenidos. Es decir, una carga. En plena naturaleza con escasa atención no dispondrían de excesivas posibilidades.


3. Borreguismo. Muchas personas ni tienen noción de sus limitaciones ni autonomía personal, y así nos va. Claro ejemplo: ganado ovino, de ahí su nombre.

4. Falta de moral. Uno de los aspectos en los que queda patente es en medio ambiente (por nombrar uno, el tema es extenso): bienes caracterizados habitualmente por no exclusión y rivalidad. Es decir, mantenerlo no tiene un coste directo para un ciudadano (en términos generales es gratuito) y al mismo tiempo nadie puede ser excluido de su uso. La conducta del ser humano, como se puede comprobar, básicamente consiste en aprovecharse de las actuaciones de los demás, sacarle el máximo partido posible y no tener en cuenta sus consecuencias.


5. Mínimo respeto. En la naturaleza domina la ley del más fuerte, pero hay sitio para todos.


¿No se supone que el ser humano está un escalón por encima del resto? Porque yo a veces me lo planteo…


Gracias.

Teresa.


miércoles, 9 de octubre de 2013

NOTA DE PRENSA DE AEMS EN APOYO DE LA PESCA SIN MUERTE EN CASTILLA Y LEÓN

La Junta de Castilla y León renuncia a la pesca sostenible en contra de su nueva ley.


Según ha planteado en varios consejos provinciales de pesca, la Junta se propone transformar en tramos de pesca con muerte la mayoría de los cotos y tramos libres en provincias como León y Salamanca.

En las próximas semanas se espera que se apruebe y entre en vigor la nueva Ley de pesca fluvial de Castilla y León. Entre otras novedades, esta norma declara a la trucha común como Especie de Interés Preferente, convierte la modalidad de la pesca sin muerte o captura y suelta en la práctica de pesca normal y la pesca con muerte en la excepción. Pero esto es solo en teoría, ahora mismo la Consejería de Fomento y Medio Ambiente parece que pretende detener estos avances mediante una orden anual de vedas que convertiría en acotados con muerte muchos de los cotos y tramos libres de pesca, hasta ahora al menos en algunas provincias como León y Salamanca.

La propuesta de medidas presentada en el consejo provincial de pesca de León el pasado 23 de septiembre, da un giro radical al modelo de gestión de la pesca desarrollado en las últimas dos décadas. Ahora los pescadores podrán sacrificar truchas en la mayoría de los tramos de pesca, poniendo en riesgo unas poblaciones trucheras recuperadas tras años en régimen de captura y suelta. El revuelo generado entre el cada vez más numeroso colectivo de pescadores practicantes de esta modalidad ha saltado a las redes sociales, donde ya se están recogiendo firmas en contra de estas medidas.

Desde AEMS-Ríos con Vida en Castilla y León no se entiende esta propuesta, que acabaría con casi veinte años de protección de los mejores cotos trucheros de la provincia y que, en la práctica, puede agotar la calidad y cantidad de pesca que viene atrayendo al gran número de pescadores foráneos que nos visita. Días después, la Junta ha presentado una propuesta muy similar al Consejo de Pesca de la provincia de Salamanca, por lo que es muy posible que pretenda hacer lo mismo en todos los consejos provinciales que quedan por celebrar, para culminar el desatino en el Consejo autonómico que tendrá lugar a finales de octubre.

Es un inaudito despropósito que sea la propia Administración quien quiera socavar su propia ley de pesca adelantando a su aprobación unas medidas frontalmente opuestas a sus principios y disposiciones. AEMS-Ríos con Vida de Castilla y León recuerda que la pesca sin muerte es el régimen de gestión aplicado en los mejores destinos pesqueros del mundo, que permite un uso de pesca sostenible y que supone un gran polo de atracción turística y generación de riqueza que beneficia a los pueblos ribereñas. Al parecer, la misma Administración que debe proteger las poblaciones trucheras, compatibilizando aprovechamiento y conservación de los recursos pesqueros, puede convertirse en su principal amenaza, arriesgándose además a matar la gallina de los huevos de oro aún en medio de la galopante crisis económica que sufrimos.


Para firmar apoyando la pesca sin muerte en Castilla y León:

http://www.change.org/es/peticiones/consejero-de-fomento-y-medio-ambiente-de-castilla-y-le%C3%B3n-a-favor-de-la-conservaci%C3%B3n-de-las-especies-de-peces-en-cyl?share_id=UtNUjdqGem&utm_campaign=share_button_mobile&utm_medium=facebook&utm_source=share_petition

jueves, 19 de septiembre de 2013

Curso de pesca con mosca en Biescas. Fechas y horarios.

Ya tenemos por fin las fechas y horarios del curso de Pesca con Mosca. 
El curso empezará el 10 de octubre y acabará el 6 de febrero, aunque posteriormente, cuando el tiempo lo permita, se intentará realizar una o dos salidas de pesca. Será los jueves de 19 a 21 h. en el Centro Cívico de la localidad de Biescas (Huesca).


En el curso se hablará de lo que es un río, sus habitantes, entomología básica, montaje de moscas, nociones básicas de lanzado, equipo de pesca a mosca y técnicas. Así mismo se asesorará a los participantes más novatos en cuanto a materiales para que puedan comprar sus equipos sin dejarse un dineral.

martes, 3 de septiembre de 2013

Curso de AEMS de montaje e iniciación a la pesca con mosca en Biescas (Huesca)

Desde el próximo mes de octubre hasta el mes de febrero, se realizará un curso de montaje e iniciación a la pesca con mosca en la localidad de Biescas (Huesca), que será impartido por miembros de AEMS Ríos con Vida y será totalmente gratuito

La idea del curso es que sea un día a la semana, dos horas, sería en diario y en horario de tarde. 


No hay límite de edad y en principio los participantes no deben de disponer de material específico, aunque si que es recomendable. Para aquellos que no dispongan de material, se proporcionará por parte de AEMS del mismo.

Todavía falta perfilar el curso, temario y el día en concreto de la semana que se impartirá, dependerá de gran medida de la cantidad y tipo de participantes, pero os quería avanzar información sobre el mismo para que aquellos interesados puedan ir poniéndose en contacto con nosotros.

Lo que si puedo deciros es que en el curso se hablará del río y sus habitantes, entomología básica, iniciación al montaje de moscas y cuando venga el buen tiempo, lanzado y jornada a píe de río.

Más adelante se hará la presentación oficial del curso y la fecha concreta de comienzo del mismo.

Los que estén interesados en el mismo pueden ponerse con contacto en el correo alfonsofly@hotmail.com

miércoles, 15 de mayo de 2013

Estrenando Facebook de AEMS Aragón

En el comité local de AEMS Ríos con Vida en Aragón acabamos de estrenar página en Facebook. Aquí os dejo el enlace al mismo:

https://www.facebook.com/pages/R%C3%ADos-con-Vida-Arag%C3%B3n/124903947710030

En él se irán publicando fotos, noticias y enlaces relacionados con la pesca y el medioambiente en Aragón.

lunes, 13 de mayo de 2013

Curso de pesca con mosca de AEMS en Teruel

Los próximos días 22 y 23 de junio AEMS Ríos con Vida celebrará un Curso de pesca a mosca y conservación de la trucha común, en Mas de las Matas (Teruel)


En el cartel que os adjunto viene el programa y el teléfono de contacto para los interesados. Si pincháis en la imagen la veréis en grande.

jueves, 25 de abril de 2013

En buena compañía


Resulta fantástico compartir una jornada de campo con alguien con el que tienes afinidad, aunque las aficiones allí no sean las mismas, exceptuando la hora de la comida, claramente. Es gratificante tomarse una caña comiendo y un cafecillo después, y más si son los demás los que lo llevan.


Sin embargo, no siempre es posible ni tampoco recomendable ir acompañado con gente, así que busqué un nuevo socio, con el considero que ya hay confianza.


Realmente, no nos llevamos mal: a los dos nos gusta la cerveza, andamos al mismo ritmo, buscamos fuentes de calor de manera permanente (especialmente en invierno) y para finalizar, tenemos el don de hacer el ridículo de forma constante.


Es más, hemos de agradecer a la boca que nos da de comer, porque en pleno proceso de formación, no sólo no aportamos nada, sino que lo único que causamos son gastos. Espero que sigan apreciando nuestra grata compañía por el momento.


Teresa

miércoles, 10 de abril de 2013

Aclaración desde el Pirineo


Respecto a la concepción de la naturaleza, en todo lugar hay varios tipos de personas, y especialmente en zonas como los Pirineos, normalmente caracterizados por sus bonitos paisajes: el que está orgulloso de haber nacido allí y conoce lo que tiene, el que se dedica a aprovechar los recursos que la madre tierra le ofrece, aquel al que le da igual todo y el que directamente presume de tales formas que no valora nada más.


Me hace gracia cuando llegas a un lugar nuevo, y te comentan que los paisajes no te van a impactar, viniendo de los Pirineos, ni vas a encontrar montañas tan altas, ni ríos tan llamativos, ni fauna y flora tan variada. Sin embargo, resulta que sí.


Porque no hay lugar idéntico a otro, y lo importante es interesarse por él, te guste más o menos. Porque tal vez llegas de los Pirineos, acostumbrado a andar, y no consigues subir el Cañon del Tera. Porque el río Duero a su paso por Zamora te parece realmente señorial, o porque el Delta del Ebro es una llanura inundada que no habrías imaginado ni en sueños.



No nos confundamos, estoy orgullosa de ser de dónde soy y tener las montañas y la naturaleza a cinco minutos de casa. Pero sobre todo, estoy orgullosa de conocer lugares de allí que pocas personas conocen, donde puedes perderte, y eso se puede conseguir en muchos sitios.


Son normalmente, los que ni siquiera saben cómo se llama el pico de al lado de su casa los que más andan presumiendo. Si no se interesan por lo que tienen en casa, no les vayas a pedir que valoren el resto.



Teresa

sábado, 23 de febrero de 2013

El grito del pez

Le cri du poisson -El grito del pez - es un artículo de un blog en el cuál se plantea la problemática de la pesca y de la esencia de nuestra práctica. ¿Por qué y para qué pescamos? ¿qué sentido puede tener para los demás, al día de hoy, capturar peces y soltarlos en vez de comérselos? ¿somos crueles los pescadores? ¿sienten dolor los peces que padecen los tratos que les infligimos?

El artículo me inspiró este comentario. A ver qué os parece:



El pez grita. No cabe la menor duda.

A veces, pega unos gritos tan fuerte que incluso lesionan al pescador deportivo, el de captura y suelta.

Quizás hasta los integristas del "no-kill"  (sabrosa "traducción en francés" del catch and release) sean sacerdotes o feligreses, no salen ilesos al oír los gritos de los peces que sueltan.

A modo de ejemplo, como podría uno imaginar que no ha sido impactada la conciencia de nuestro "papa del no-kill" cuando pescó su famosa +60cm. ?

Sí, esa trucha que fotografió desde todos ángulos durante largas minutos, el anzuelo del streamer enganchado en las branquias y el bajo de línea tenso, después (fue después? o fue antes?) de haberla medido ("¡ Hostia ! en qué bolsillo habré guardado la cinta de medir ?"). Sí sí, ese pez magnífico que mereció un artículo lírico en el blog y en el foro. Ese mismo pez que un colega fotografió también el día siguiente de la publicación del reportaje, aguas abajo. Muerto.


Otras circunstancias:

Ese momento escaso y contado, siempre demasiado breve, que es cuando la pesca se pone fácil.

En lo alto de la pirámide, el pescador de captura y suelta se convierte en depredador y no quiere perder ni una miga del festín. Las presas, una tras otra, son devueltas al agua sin miramientos.

Aahhh... !! ese anzuelo que siempre pincha en la lengua, en la mandíbula o en el fondo de la garganta...o en la red de la sacadera... cuanto tiempo se gasta usando este maldito trasto! y esa mano que se tiene que secar para que lo sustituya eficazmente... ese pez loco que se debate, se escapa de la mano y va empanarse en la arena... aquel otro que se lo lleva la corriente, inanimado... !!


A veces, el grito del pez hiere en la misma sesión. El depredador va preguntándose : "Pero... ¿ qué me está pasando ? ¿ qué estoy haciendo ?"

Otras veces, hay que esperar la vuelta a la tierra para que se manifiesten los primeros trastornos :

"¡Hostia! me he comportado como un animal! he perdido completamente el norte !"


Por supuesto, ocurrirá que algunos entre nosotros sean inmunes contra los efectos del grito del pez.

Los sordos, quizás...

Deberíamos contratar a un biólogo para que estudie a estos fenómenos.


Jacques

jueves, 21 de febrero de 2013

jueves, 14 de febrero de 2013

¿Por qué no hay que limpiar los ríos?

Hoy os traigo un magnífico artículo del Dr. Alfredo Ollero sobre por qué no hay que hacer esas limpiezas de ríos que tanta gente pide cuando se ven inundaciones. Debo agradecer al Dr. Ollero su amabilidad al enviarme el artículo y permitir su publicación en este blog.



Una demanda recurrente

Cada vez que asistimos a la crecida de un río emergen las voces de los habitantes ribereños −alcaldes, agricultores y cualquier persona de la calle− reclamando la “limpieza” del cauce y asegurando, además sin ningún género de duda por su parte, que la inundación está siendo grave “por culpa de que el río no está limpio”.

Esta interpretación popular de los hechos, tan errónea como abrumadoramente unánime, resulta muy llamativa y se manifiesta en ríos grandes y pequeños y en cualquier rincón de la Península. Los medios de comunicación, además, no la ponen en duda, y constituyen un altavoz permanente de esta demanda.

La idea de que “hay que limpiar el río” está, por tanto, profundamente enraizada. Quizás provenga de esa mentalidad ancestral de tantas labores de manejo tradicionales, como eliminar la maleza y mantener “limpios” los bosques para que no se quemen. Quizás sea porque en el pasado los cauces se “limpiaban” con frecuencia y sin contemplaciones, sabiendo que no servía de nada, a modo de “actuación placebo”, pero se hacía para mantener callado y agradecido al personal y para ganar votos. En una encuesta reciente en Francia solo los mayores de 65 años siguen planteando esta medida para luchar contra las inundaciones (“es algo simbólico, la tradición, aunque no sea efectivo”). Quizás sea porque en España aún se sigue haciendo cuando se puede, es decir, cuando se pueden evitar o regatear las normativas ambientales. Así, los gestores públicos se acogen a los procedimientos de emergencia (sinónimo de ausencia de control ambiental) tras cada crecida para meter las máquinas “limpiadoras” en el río. Quizás sea que hay intereses económicos en estas prácticas, dinero público disponible para ello y fuerte presión desde las empresas del sector a los organismos de gestión. Quizás sea también porque es difícil para los afectados convivir con las inundaciones y se aferran al recurso de pedir, que es gratis, y si la “limpieza” se aprueba saben que no les va a costar un euro.

Sea cual sea la causa, no hay crecida en la que no se demande la “limpieza del río”, incluso con mayor intensidad que otras típicas frases recurrentes como “si no fuera por los embalses esto habría sido una catástrofe”, “qué pena, cuánta agua se va a perder en el mar” o “vamos a eludir las trabas ambientales para ayudaros”, pronunciadas sin rubor por políticos y gestores de turno.

El tinglado está montado así. Y, desde luego, las aseveraciones de los científicos contra estas malas prácticas poco o nada se tienen en cuenta.



¿En qué consiste realmente limpiar un río?

Habría que poner siempre “limpiar” entre comillas, porque es una expresión inexacta aunque sea tan tradicional. Realmente limpiar es eliminar lo que está sucio, por lo que en este caso este verbo debería restringirse a eliminar la basura (residuos de procedencia humana) que pueda haber en los ríos.

Pero cuando se pide ”limpiar un río” no se pretende liberarlo de basuras, sino eliminar sedimentos, vegetación viva y madera muerta, es decir, elementos naturales del propio río. Se demanda, en definitiva, agrandar la sección del cauce y reducir su rugosidad para que el agua circule en mayor volumen sin desbordarse y a mayor velocidad. Este es uno de los objetivos de la ingeniería tradicional, por lo que hay abundante teoría y experiencia al respecto, y se basa en una visión del río muy primaria y obsoleta, simplemente como conducto y como enemigo, en absoluto se contempla como el sistema natural diverso y complejo que realmente es.

Técnicamente, por tanto, “limpiar” es intentar aumentar la sección de desagüe y suavizar sus paredes o perímetro mojado, es decir, dragar y arrancar la vegetación. Y para ello se destruye el cauce, porque se modifica su morfología construida por el propio río, se rompe el equilibrio hidromorfológico longitudinal, transversal y vertical, se eliminan sedimentos, que constituyen un elemento clave del ecosistema fluvial, se elimina vegetación viva, que está ejerciendo unas funciones de regulación en el funcionamiento del río, se extrae madera muerta, que también tiene una función fundamental en los procesos geomorfológicos y ecológicos, y se aniquilan muchos seres vivos, directamente o al destruir sus hábitats. En definitiva, el río sufre un daño enorme, denunciable de acuerdo con diferentes directivas europeas y legislación estatal.

Estas prácticas se realizan con maquinaria pesada, sin vigilancia ambiental, sin información pública y sin procedimiento de impacto ambiental. En nuestro país siguen siendo muy generalizadas y constituyen una de las principales causas de deterioro de nuestros valiosos ecosistemas fluviales. Por poner un ejemplo, en 2005 −época de “vacas gordas”−, se “limpiaron”, es decir, se destruyeron salvajemente, 150 km de cauces solo en la pequeña cuenca del río Arba (provincia de Zaragoza), invirtiendo mucho dinero para el que en aquel momento no supieron encontrar un mejor destino. Hoy algunos de esos cauces masacrados no han podido recuperarse todavía, pero otros sí lo han hecho, presentando de nuevo un aspecto afortunadamente bastante natural, por lo que si ahora hubiera dinero podrían ser objeto de una nueva e inútil actuación de “limpieza”.




Resultado de “limpiezas”: izquierda río Arba de Biel en Biel, derecha río Arba de Luesia en Rivas. Fotos: A. Ollero

Una acción inútil y contraproducente

Los daños geomorfológicos y ecológicos provocados por las “limpiezas” fluviales son enormes y justifican por sí mismos que estas prácticas deberían estar radicalmente prohibidas. Pero es que, además, son acciones que en nada benefician al medio socioeconómico, a aquéllos que las demandan.

En primer lugar las “limpiezas” son inútiles, ya que en el siguiente episodio de aguas altas o de crecida el río volverá a acumular materiales en las mismas zonas “limpiadas”, recuperando en buena medida una morfología muy próxima a la original. Si se draga el cauce, en las primeras horas de la siguiente crecida sedimentos movilizados rellenarán los huecos. Si solo se piensa a corto plazo, a unos meses vista, sí puede que se haya ganado una poca capacidad de desagüe (pensemos que en grandes ríos eliminar una capa de gravas de su lecho aumenta mínimamente la sección de la corriente desbordada, es un efecto despreciable[1]), pero a medio y largo plazo la inversión no habrá valido la pena y si se quiere mantener dicha capacidad de desagüe habrá que seguir “limpiando” una y otra vez. Tras la pequeña crecida de 2010 se dragó el Ebro en varios puntos (126.000 m3) y hoy durante la crecida del Ebro de enero de 2013 se está pidiendo insistentemente que se vuelvan a dragar los mismos puntos. “Limpiar” el río es tirar el dinero, es un despilfarro que no puede admitirse en estos tiempos. Y no cabe ya ninguna duda de que dragar cauces y arreglar las defensas tras cada crecida cuesta más dinero que indemnizar las pérdidas agrarias.


“Limpieza” del río Ebro en Cabañas en 2010: a la izquierda imagen de marzo, antes del dragado, y a la derecha imagen de agosto, posterior a la actuación. Fotos: A. Ollero.


En segundo lugar las “limpiezas” son contraproducentes, ya que pueden provocar numerosos efectos secundarios muy negativos. Los solicitantes van cada vez más lejos y llegan a demandar “limpiezas integrales” de ríos enteros para evitar cualquier inundación, dragados profundos del cauce en toda regla. Los efectos, tanto si se ejecutaran estos dragados como si se practicaran “limpiezas” locales repetidas sobre un mismo tramo, serían rápidos e implacables: erosión remontante, incisión o encajamiento del lecho, irregularización de los fondos, descenso del freático (con graves consecuencias sobre la vegetación y sobre el abastecimiento desde pozos), descalzamiento de puentes, escolleras y otras estructuras, muy probables colapsos si el sustrato presenta simas bajo la capa aluvial, etc. En suma, los daños pueden ser mucho más costosos que los bienes que se trataba de defender con la “limpieza”.







Distintas imágenes de las “limpiezas” realizadas, incluyendo la eliminación de una isla, en el río Ebro en Gallur en el verano de 2010. Fotos: J.A. Pinzolas.

La falsa percepción de que el cauce se eleva

En algunos tramos fluviales se demandan “limpiezas” porque consideran que está elevándose el cauce. Generalmente esos procesos de acreción o elevación del lecho por acumulación sedimentaria no son ciertos. Sí pueden crecer en altura algunas barras sedimentarias, que se consolidan con la colonización vegetal. Pero son crecimientos locales que el río compensa en la propia sección transversal, es decir, si crece una barra (adosada a la orilla o en forma de isla) la corriente se hace paso profundizando en el lecho al lado de la barra, con lo que la capacidad de desagüe sigue siendo la misma.

En ríos de llanura los ribereños afirman, para justificar las demandas de “limpieza”, que con crecidas pequeñas cada vez se inundan más campos. Esto no se debe a la supuesta elevación del cauce, sino al hecho, constatado por ejemplo en el curso medio del Ebro, de que se inundan terrenos muy alejados del cauce por la presión del agua desde el freático. Esto es causado por contar con defensas en ambas márgenes que comprimen el flujo y lo inyectan con fuerza a las capas subterráneas, de manera que la crecida se expande antes hacia los laterales bajo el suelo que en superficie. Este proceso es más intenso cuanto más lenta sea la crecida y encontramos aquí uno de los múltiples problemas generados por la regulación. En los grandes ríos se juega ahora tanto con la gestión de los embalses de sus subcuencas que se deforman totalmente las crecidas naturales, de manera que para evitar que coincidan las puntas de cada afluente se termina generando una crecida con la menor punta posible (para evitar daños en poblaciones) pero, en consecuencia, muy larga en el tiempo, tardando varios días en pasar esos caudales, lo cual es mucho más perjudicial para la agricultura. Pues bien, estas crecidas tan lentas recargan los acuíferos aluviales con gran eficacia, generando estas cada vez más frecuentes inundaciones freáticas de amplias extensiones.

Por la misma causa antrópica, en casos puntuales y muy locales, y siempre en tramos regulados y defendidos, el cauce sí puede crecer ligeramente por acumulación de materiales. Se debe a que se ha constreñido el río con las defensas y a que la regulación de caudales impide la correcta movilidad y transporte de los sedimentos. Hay que reflexionar, por tanto: si se quieren mantener los actuales sistemas de defensa con diques longitudinales habrá que aceptar ciertas consecuencias, como que la carga sedimentaria no pueda expandirse en la llanura de inundación y se mantenga dentro del cauce. Y si se quiere tener embalses reguladores, cada vez más y mayores, habrá que aceptar la abundante vegetación que favorecen en los cauces aguas abajo. En suma, si hubiera más crecidas naturales la vegetación crecería menos y los sedimentos se clasificarían mejor, y si retiráramos las motas se distribuirían más los sedimentos lateralmente. Pero la propia invasión humana del espacio del río y el empeño por regular y controlar los caudales han sido las causas de que los cauces estén en permanente ajuste frente a los impactos que sufren y presenten unas características que hoy se consideran negativas cuando llegan los procesos de inundación.

La limpieza la hace el río

Y es que son precisamente las crecidas fluviales los mecanismos que tiene el río para “limpiar” periódicamente su propio cauce. Y el río lo hace bien, mucho mejor que nosotros, tiene centenares de miles de años de experiencia. El sistema fluvial es un sistema de transporte y de regulación. El cauce sirve para transportar agua, sedimentos y seres vivos, y con su propia morfología diseñada por sí mismo, y con la ayuda de la vegetación de ribera, es capaz de auto-regular sus excesos, sus crecidas. Este sistema natural es mucho mejor y más eficiente que el que hemos creado con los embalses y las defensas. Deberíamos intentar imitarlo dando mayor espacio al río y regulándolo menos, dejándole cuantas más crecidas mejor. Todo lo contrario de lo que se está haciendo con la chapuza de las “limpiezas”.

Las crecidas distribuyen y clasifican los sedimentos y ordenan la vegetación, la colocan en bandas. Esto sí que es realmente limpiar, renovar el cauce. También lo limpian de especies invasoras y de poblaciones excesivas de determinadas especies, como las algas que han proliferado en los últimos años en tantos cauces. Cuantas más crecidas disfruten, mejor estarán nuestros ríos.

Sí que podemos ayudar al río en sus labores de limpieza, simplemente retirando basuras del cauce residuo por residuo, manualmente, sin emplear maquinaria, o bien retirar madera muerta de puentes o represas donde haya quedado retenida y pueda incrementar el riesgo, reubicando esa madera en el interior de bosques de ribera para que siga cumpliendo su función en el ecosistema fluvial. Estas sí serían buenas prácticas de limpieza y mantenimiento.


Voluntariado limpiando el río Ebro de neumáticos en el verano de 2010. Foto: I. Sanz.

Vamos a ver si por fin se entra en razón, se dejan de demandar “limpiezas”, se piensa un poco más en cómo funciona un río y en qué se puede hacer para gestionarlo mejor, y se buscan soluciones civilizadas frente a las inundaciones, soluciones no de fuerza contra el río, sino de ordenación del territorio, como indica la directiva europea de inundaciones. Hay que mirar más allá del corto plazo, porque inundaciones va a seguir habiendo, las habrá siempre, y las zonas inundables, por definición, se inundan y se inundarán siempre.

Conclusión final

La “limpieza” es una actuación destructiva del cauce que no sirve para reducir los riesgos de inundación y que puede originar graves consecuencias tanto en el medio natural como en los usos humanos del espacio fluvial. Es necesaria una labor continua de concienciación y educación para conseguir que las sociedades ribereñas renuncien a este tipo de acciones y promuevan mecanismos alternativos de gestión y convivencia con el riesgo.

Zaragoza, 24 de enero de 2013


Dr. Alfredo Ollero Ojeda
Profesor Titular de Geografía Física de la Universidad de Zaragoza

Vocal del Centro Ibérico de Restauración Fluvial




[1] En el río Ebro, si se dragara rebajando 1 metro el fondo del lecho en el cauce menor, para una crecida de 2.000 m3/s y teniendo en cuenta el campo de velocidades, tan solo bajaría el nivel de la corriente unos 8 centímetros en la misma sección dragada.