
Esta temporada truchera está siendo algo complicada. Ríos muy altos y con deshielo hacen que las truchas no estén mucho por la labor. Al menos en los ríos de verdad (sin repoblar) que estamos pescando.
Así los amigos navarros, Paco y Oscar, no tuvieron mucha suerte cuando vinieron a tentar las primeras truchas pirenaicas.
Tampoco tuvo mucha suerte Carlos, que la temporada pasada la pasó en blanco y ésta parece que la ha cogido en serio.
...aunque cuando las truchas comieron algo a seca (por cortos periodos de tiempo) las triunfadoras fueron tricópteros superflotantes y rhodanis, sobretodo en su fase emergente.
A pesar de todo, Carlos y yo vivimos un gran momento cuando un corzo nos dejó fotografiarlo realmente cerca.
Y no hay mucho más que contar. Seguimos en la brecha, aprovechando ese par de horas de actividad que las truchas nos están regalando los días nublados, porque los días de sol no quieren saber nada.




















