Hacía unos días, un amigo me había hablado de un Lsm en el Arnoia por debajo de Allariz, pero al parecer era complicado llegar, así que no me explicó muy bien como llegar. Por lo tanto pensé que la mejor opción era el Lsm de Xunqueira, pero cuando llegaba cerca de Allariz vi un cartel que ponia "A Merca 8 km" y no sé por qué cogí esa carretera, pensando que tal vez podría dar con el Lsm que me habían comentado. Tiré y tiré por esa carretera y no veia el río por ningún sitio, es más, estaba en lo alto de unos montes. Al final en un pueblo me encontré con guarda forestal que se ofreció muy amable a llevarme hasta el Lsm.
Una vez a pie de río empezamos a charlar y me expresó sus temores con el cambio de gobierno gallego. Me dice que estos tres últimos años fueron muy buenos para ellos, que por fin la administración les escuchó y les tomó en consideración, que se hicieron varios libres sin muerte y quitaron en casi todos los sitios la ridícula medida de 17cm. Teme que el PP quite los Lsm y vuelvan a hacer caso a las Asociaciones de pescadores, que solo quieren pescado a toda costa, sobretodo teme una vuelta al pasado y que se concedan todos los proyectos parados de minicentrales. Todo porque quien parece que va a llevar el medio ambiente en Galicia es un ingeniero... pero de caminos, nada que ver con la naturaleza. Espero que los augurios de este agente no se cumplan, sino todo volverá al pasado y poco a poco (a veces mucho a mucho) Galicia hipotecará su patrimonio natural y se lo acabarán cargando, sino es que no lo está ya bastante.
Hablemos del río, no quiero ponerme pesimista.
El Lsm de Rubillós es una zona muy complicada de andar y pescar. El lecho del río lo forman numerosas piedras de muchos tamaños, con lo cuál no es homogeneo. Tiene muchos agujeros entre piedras y éstas resvalan muchísimo. Realmente me ha parecido peligroso andar por dentro del río y máxime pescando solo y sin cobertura.

El agua en este tramo ya no viene tan transparente como en los tramos superiores, se nota que el río ha pasado por poblaciones importantes como Allariz. A mi llegada había una enorme eclosión de pequeños Ecdyonuridos (creo...) y se veía alguna cebada esporádica. Comencé con la seca y clavé dos pequeñas truchas en los primeros metros de tramo, pero luego na de na, así que puse dos pequeñas ninfas, una oreja de liebre oliva y una faisán.
Mientras subía, el valle se iba cerrando y complicando, casi intransitable por la orilla y clavados en los árboles, unos carteles que me dejaron algo intranquilo, sobretodo viendo los restos de roca desperdigadas por el tramo.


Durante todo el Lsm se intercalan corrientes y pozos, apenas se ven tablas y las pocas son muy cortas. Yo sigo con mis ninfas pescando de rodillas y aguas arriba. Las primeras truchas las clavo con la oreja de liebre oliva.

Por encima de la corriente de la foto de abajo, clavé una trucha de unos 30cm, la más grande de la jornada. Me picó a la ninfa de arriba, una faisán, y a partir de esta trucha, todas las demás se clavaron en la faisán.

Constantemente tenías que ver donde pisabas, sino tenias asegurada una caída o peor, una rotura de tobillo. Tanto mirar hacía abajo hacia que viera cosas en las que normalmente no me fijo.
¿Y tú quien eres?


Al final llegué a un cañón donde la orilla era roca pura, muy inclinada, tanto que no podía mantenerme de pie con las botas del wader y me escurría hacía abajo, por lo tanto puse fin a la jornada de pesca. Cuando me dirigía hacía el coche me he encontrado nuevamente con dos agentes forestales que me pidieron la licencia. Como siempre el Arnoia bien vigilado.
Al llegar al coche y encenderlo confirme lo que yo sentía con mi sudada, hacía un calor del carajo.

He llegado a casa y me dolían las piernas, los glúteos, los gemelos, los tobillos, los pies... tenía una garrapata debajo del reloj y mil picaduras de arañas por los brazos, todo por una docena de truchillas, casi todas por debajo de los 15cm. A simple vista no lo parece, pero reitero que es un tramo muy complicado de andar, muy incómodo... y solitario, tal vez demasiado. Tengo comprobado que los días de sol, las truchas del Arnoia se esconden y los tricos ni se asoman.







