viernes, 27 de febrero de 2009

Preparando la temporada truchera '09

Aunque no puedo hablar de abrir o cerrar una temporada pues no cuelgo las cañas en todo el año, en la pesca de salmónidos no me queda más remedio que hacerlo, pues la veda de unos meses así me obliga.
Este año es un año de abundante agua y nieve en las cumbres, por lo tanto muchos ríos vendrán altos los primeros días/semanas de la temporada debido al deshielo. Aún así es posible encontrar cauces que si no llueve en abundancia de aquí a la apertura, serán más o menos accesibles para pescarlos a mosca. Hablo de ríos a los que el deshielo no afecte, por ejemplo aquellos más costeros, de corto recorrido, que nacen en cumbres no muy altas y poco alejadas del mar, por lo tanto sin nieve.

Repaso al 2008

El año pasado fue una temporada peculiar. Debido en mayor medida a motivos laborales (es decir, los ríos me quedaban atomarporsaco) apenas pude llegarme hasta los ríos trucheros media docena de veces, si bien he de confesar que uno de los días fue para el recuerdo, con una magnifica trucha de 62cm. pescada a seca.


Unos días antes a esta magnífica captura y en el mismo río pero esta vez en una zona libre, es decir, machacada por los captura y fríe, puede clavar, no sin asombro, más de una veintena de truchas, alguna incluso rozando los 30cm y una enorme trucha, a la cuál le calculo más de 2kg, que entro a una ninfita de faisán en un #18 y que se descolgó salvajemente rio abajo, sacándome toda la línea y unos metros de backing. La muy puñetera acabó por partirme mi bajo del 0,12 consiguiendo que por mi boca salieran unas cuantas blasfemas y bajara unos cuantos santos, hasta el punto de dejar de pescar ese día, no tanto por el cabreo, que lo hubo y mucho, sino que decidí que así era una buena manera de poner fin a un magnífico día de pesca. A la postre he recordado muchas veces este lance y la verdad, me alegro de que la trucha lograra zafarse, esta cura de humildad hizo que días después lograra ganarle la pelea al otro truchón del l/m, mayormente porque aprendí la lección que estos grandes ejemplares viejos del río no se pueden tentar con bajos tan finos y atara mi mosca al final de un 0,15 en vez de un 0,12.

Por lo tanto considero la temporada '08 como escasa pero enriquecedora, máxime cuando disfruté tanto en tan poco tiempo.


Y para la '09 qué?

Creo y espero que esta temporada sea la de "Campaña portuguesa". Portugal es nuestro país vecino, somos algo así como primos, el otro trozo de Iberia, tantas veces olvidado. Un país con ríos preciosos y para la mayor parte de nosotros, desconocidos. Así que este año y de la mano de mi amigacho Emanuel, espero conocer esos rincones donde bañar mis moscas y tentar esas truchillas. Sin olvidar por supuesto, esos reos hispano lusos, a los que ya he tenido ocasión de tentar y sentir al otro lado de la línea estos años atrás.

Respecto a los ríos Gallegos, volveré a pescar el Lérez, un rio al que le tengo especial cariño, pues en él pesqué mis primeras truchas gallegas y aloja en sus profundos valles parajes de singular belleza. Estos días recorrí sus orillas para ver en qué condiciones se encuentra y me alegró mucho tanto la vista como el corazón el ver lo bonito que está este año, ahora algo crecido debido a los miles de manantiales que vierten sin cesar en él, pero con unas aguas cristalinas como yo las recordaba.

A parte del Lérez, espero poder pescar otros ríos gallegos, todo dependerá del tiempo, tanto el climatológico como en lo laboral, aunque con tantos ríos cercanos seguro que no faltarán unas visitas asiduas al Miñor y al Miño, ambos muy cerquita Baiona.

Los ríos de mi tierra los visitaré como todos los años, con ilusión y nostalgia, sin poder dedicarles el tiempo que se merecen. A parte de los tramos de todos los años, tengo que añadir a mi lista un par de ríos de montaña que hace tiempo que no visito y un par de gargantas preciosas, pero que harán que sude tinta china para subir por ellas. Perdonad que obvie los nombres de estos pequeños ríos, pero conservan sus truchas debido en mayor medida al olvido al que están sometidos por la mayoría de los pescadores y la información aquí escrita nunca se sabe a qué desalmado puede llegar.

Alfonso, Irlanda ¿para cuándo? Mmmmm... si todo va bien este año, sino del siguiente no pasa.

Espero que tengáis un buen comienzo de temporada con los salmónidos y por supuesto que practiquéis la captura y suelta.

martes, 17 de febrero de 2009

La muerte de una ilusión

Nota en la web de El Motin de la Trucha:
"Ayer día 16 de febrero aparecía en la prensa la desagradable noticia de la existencia de multitud de peces muertos en las orillas del Embalse de VAlparaiso a la altura de la desembocadura del río Valdaya, en la localidad de CIONAL. Parece ser que algún vertido ha arrasado con el vedado existente desde hace varios años en la localidad de Boya, procando dicha mortandad. Los enlaces de la noticia son los siguientes:

http://www.nortecastilla.es/20090216/zamora/aparecen-muertos-miles-peces-20090216.html

http://www.laopiniondezamora.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009021600_5_335209__Comarcas-Aparecen-miles-peces-muertos-embalse-Valparaiso-cerca-cantera

http://www.diariodeburgos.es/noticia.cfm/Castilla%20y%20Le%C3%B3n/20090216/miles/peces/muertos/plena/reserva/sierra/culebra/80185BFF-1A64-968D-593AB9E2C58398C3

http://www.raices.org/portal/content/view/436/64/

Desde nuestra Asociación trataremos de hacer un seguimiento de estos hechos tanto en la tramitación administrativa como penal con el objeto de que se depuren las responsabilidades derivadas del suceso y concienciar a la gente de que la naturaleza en nuestra provincia ha sido el pilar fundamental de la existencia de todos nuestros pueblos, y que tenemos que defender con uñas y dientes lo que nos queda, e incluso tomar las medidas necesarias para recuperarla. Vender nuestra naturaleza a las grandes hidroeléctricas ha dado dinero a nuestros pueblos, que sin embargo decaen y se mueren paralelamente con las riberas de nuestros ríos y todo lo que hay en ellas. Agua = Vida. Y después ... ¿qué quedará para nuestros hijos?."

Yo crecí a orillas del Valdalla, vi tiempos de multitud de truchas, como las pescaban a saltón vivo o a mosca a punta de vara. Hace unos años este río se vedó por la escasez de peces, pero llevo un tiempo observando como las truchas volvian a verse en todas sus pozas, no solo del río sino de sus afluentes, incluso había pensado proponer un libre S/M en la zona más pescable, justo donde se ha producido el vertido. A tomar por culo años de vedado y a la mierda todas las ilusiones. Son unos hijos de puta!!! pizarreras, saltos eléctricos, canteras y todos los años los incendios, acaban con nuestra naturaleza en Sanabría, aportando solo unos miseros puestos de trabajo, muy pocos en relación con lo que se está hipotecando, lo más preciado que tenemos, lo que más DINERO deja en los pueblos. La gente viene a ver nuestra naturaleza, a conocer nuestros pueblos, a pescar, a cazar, a buscar setas, a la berrea, a observar lobos... y año tras año nos la están jodiendo, qué SINVERGUENZAS!!!

Es la muerte de una ilusión, ilusión por poder pescar a mosca uno de los rios que me vio crecer verano tras verano, de pescar el rio que pescaba mi abuelo Baldomero, un rio de aguas puras y cristalinas... hasta ayer.

martes, 13 de enero de 2009

Un medio hostil

Hoy me acerqué a la orilla de nuevo, un día mas...

Empiezo con la tarde oscura y un mar que no quiere que me acerque.
Imposible en costa a mar abierto, tendré que buscar algo más recogido. Vuelvo a Baiona, por el camino sale el sol, el viento está rolando a norte. No me gusta.
Lo intentaré dentro de la bahía, espero que con el temporal haya alguna lubina refugiada en esta zona.


Parece que estas calitas están apacibles y no golpea tanto el mar. Me gusta aquella punta, voy a intentarlo... Pero el día ha aclarado demasiado.

Bueno, esto está algo más movido de lo que yo pensaba...


Desde luego no es el habitat natural de un pescador a mosca, pero que te salpiquen las olas, el olor a sal y que de vez en cuando la "loba de mar" te deje tocarle la escama, hacen que día tras día, bolo tras bolo, te acerques de nuevo una vez más a la rompiente.

Hay que buscar otro sitio, aqui estoy demasiado expuesto y en una de estás me llevaré un susto.

Aquí parce que golpea menos, pero esta mar de fondo me afecta hasta en la bahía. Viene la ola y tengo demasiada agua, se retira y me deja en seco...

Lance tras lance me voy desmoralizando una vez más:

-Mar de fondo, no me beneficia para pescar a mosca.

-Viento de norte, si a Roberto no le gusta el norte, a mi tampoco.

-Mucho sol, siempre me fue mal los días de sol, al igual que con los lucios, las truchas,..

-Marea viva, el pescado no queda en las zonas, se mueve demasiado y desde luego de aquí ya se fué, si es que acaso vino...
Cuando agoto mi última gota de moral, recojo, me cambio y me voy.
Entrando en calor con un café que me sabe a sal, sal pegada en mis labios, recuerdo esos días en que te dejabas ver.
¿Donde estas? Ya te hecho de menos, no recuerdo la ultima vez que te vi, "loba de mar"...



domingo, 28 de diciembre de 2008

Frío

El frio ha sido el protagonista todos estos días de vacaciones, esperado por otro lado.
Los barbos han estado apáticos y aunque cada día de pesca he podido ver docenas de ellos, han hecho caso omiso a mis moscas, e incluso no se han inmutado con mi presencia. Creo que “agostean”, aún con varios grados bajo cero.

Con este panorama decidí dedicarme a los lucios, pero la cosa no ha estado como esperaba, o más bien como deseaba, pues el resultado si fue el esperado, es decir, con el bolo como protagonista. Y si la cosa hubiera acabado en bolo, me hubiera conformado, pero no bastó con eso sino que partí la cola en dos ocasiones, perdí media caja de moscas arriesgando demasiado en los lances pensando, iluso de mí, que así podría conseguir alguna captura.
El primer día que les dedique la cosa no pudo empezar mejor, un buen lucio de unos 70cm. y otro que me atacó la mosca hasta en cuatro ocasiones pero que no logré clavarlo; también vi otros lucios a los que le lancé el streamer pero que no estaban activos, todo en un pequeño río y en apenas un par de horas. Aquí se acabo mi suerte.

Luego le dedicamos la primera jornada a Ricobayo, un día infernal, de viento y frío, pero sin suerte, solo uno de los cuatro pescadores que íbamos clavó un lucio de unos 60cm.




La jornada de la que más esperaba era la que le dedicamos al Órbigo, pero los resultados fueron escasos. El día y el río preciosos pero solo revolqué un lucio no muy grande y otro que atacó el señuelo. Este día rompí la cola por primera vez.
Mi compañero no logró hacer salir a ninguno de su guarida. Casi 6 horas de pescar con el agua al pecho, con un frío terrible y orillas congeladas.

A Almendra fuimos con 3 grados bajo cero, con un embalse con aguas transparentes y piedras congeladas por las heladas.
Con bastante ánimo, David, Paulino y yo mojamos nuestras moscas, en zonas apetitosas, con muchas posturas, con grandes árboles sumergidos, pero con el triste resultado de un bolo, un lucio enorme que siguió la mosca de David y una cola de rata rota, la mía de nuevo y esta vez irreparable, pues la mitad ha quedado debajo de las aguas del embalse para siempre.

En cuanto recibí mi nueva línea, servida por Jon Huerga en menos de 24 horas, me acerqué por segunda vez a Ricobayo, en un día de sol que acabé pescando en camiseta. Los lucios, tímidos y seguramente de menor tamaño, solo me “mordisqueaban” las colas de los streamers y no logré clavar ninguno. Los escasos resultados los conseguí pescando muy despacio y trayendo la mosca a muchos metros bajo el agua, arrastrándola por el fondo en muchas ocasiones. Vi como unos pescadores a spinning sacaban un gran lucio de unos 8-10 kg. y al intercambiar opiniones con ellos, coincidían conmigo en que sufrían pequeñas picadas, sin lograr clavar y a varios metros de profundidad.
Luego entre comidas familiares, resacas y demás, ya no tuve tiempo para volver al río, así que considero cerrada la temporada por este año. Después de año nuevo iniciaré la del 2009, pero esta vez será en el mar.

jueves, 9 de octubre de 2008

Tres días con J

Esta semana he pescado con un amigo del otro lado de los pirineos, J. Es una persona dificil de asombrar, pues ha pescado en muchos ríos de Europa muy distintas especies de peces y sobretodo de gran tamaño, por lo que el reto era dificil. Dificil porque, aunque en Zamora hay una maravillosa naturaleza, es dificil igualar las "selvas" que hay al norte de España. Eran tres los destinos que nos propusimos: dos ríos, Esla y Duero, y un embalse, Almendra.





Primero probamos suerte con el maravilloso Esla, el cúal encontramos con un caudal perfecto para pescar y aguas transparentes, con sol y 21ºC. Este día pescamos por la mañana con David y la cosa no nos fue nada mal. Los peces subian bastante, aunque rechazaban la mayoría de las veces. Subían con desgana, demasiado lentos y a veces eso provocaba que cuando el pez quería tomar la mosca, ésta ya había sido arrastrada por la corriente y el pez fallara la toma de la artificial. Con paciencía y pescando casi siempre al agua (es decir, detrás de cada piedra) lográbamos ir sacando peces, entre rechaces y rechaces, algún pez se apiadaba de nosotros. En total entre los tres pudimos sacar entre 20 y 25 peces.





Las moscas triunfadoras una especie de hormiga hecha con un cilindro de foam y con un hackle negro en medio, y un saltamontes de color tan, que imitaba perfectamente a los miles de ellos que saltaban por las orillas del Esla. A la chernobil ni caso, al igual que al escarabajo.





El segundo día nos llegamos a Almendra. Estaba bajo y con las aguas con una transparencía que dejaba ver hasta dos metros de profundidad, día de mucho sol y unos 23ºC. La jornada la podemos dividir en dos perfectamente diferenciadas, con calma total en la mañana y con fuerte viento por la tarde.


Por la mañana el agua como un plato, peces con ganas de subir a mosca seca, pero no a cualquier cosa. Subieron mejor a hormigas con alas y pequeños escarabajos. La chernobil y los grandes bichos de foam provocaban demasiado escándalo para un día tan calmado y solían provocar el rechace de los peces e incluso su espantada.




Por la tarde comenzó el viento y los peces reactivaron su actividad hasta bien llegada la tarde, prácticamente hasta el anochecer. Si por la mañana la chernobil provocaba el rechace, por la tarde con grandes olas en el embalse, atraia a los peces incluso desde más de un metro de profundidad. Era curioso ver como los barbos podían descubrir la posada de una chernobil entre las olas, síntoma de que estaban muy atentos de todo lo que el viento les traía, seguramente gran número de saltamontes y bichería variada. Aún así tubímos muchos fallos (rechaces¿?) por parte de los peces, pero es que las olas movían mucho la artifical y a los peces les costaba tomarlas, recordemos que los barbos son peces de profundidad y fallan más las tomas en seca.



Al final de la jornada pondríamos en tierra una docena y media de peces y tubimos varias roturas.


El tercer día fué complicado. Nada más levantarme por la mañana ya estaba lloviendo y tras deliberar con mi amigo, decidimos bajar al Duero, a pesar de que no eran ni mucho menos, las mejores condiciones para pescar. Río algo alto, turbio, cielo nublado, viento moderado y a ratos lluvia intensa, condiciones muy desfavorables para localizar los peces, los cúales no se mostraban muy dados a subir a seca, por lo que en el primer tramo de la jornada apenas pudimos sacar 6 o 7 peces, eso si, todos a seca, cabezonería ante todo. Todos a hormiga de foam en cilindro.




Despues de comer, pescamos la parte de arriba del tramo, con más lluvia, más viento y peces que no estaban por la labor. Alguna captura de tamaño a ninfa por parte de J y algunos fallos clamorosos por la mía.









Luego la lluvia nos dió un respiro y salió el sol. Lo suficiente para que los barbos se pusieran a comer a seca y así pudimos tentar durante casi dos horas unos barbos que nos dieron todo lo que durante la lluvia nos negaron. Llegaron a subirme 5 barbos a una hormiga Z sin dar un solo paso.





Luego se nos metió en el valle una tormenta con nubes negras y unos truenos que acabaron por echarnos del río a eso de las 6 de la tarde.





Esto es lo que han sido los días de pesca con mi amigo del otro lado de los pirineos. Pocas fotos, pero es que cuando uno está centrado en pescar se olvida de la cámara y del tiempo. J se ha quedado pescando mi tierra unos días más, yo por desgracía tube que volver a Galicia al trabajo, espero que se le dé mejor y cuando regrese ya subiré las fotos que me mande.